Ctra. de Valoria s/n

47315 Pesquera de Duero

Valladolid, Spain

Historia de la D.O. Ribera del Duero


La relación entre la viña con la Ribera del Duero es de hace más de 2.000 años. Así lo muestra el mosaico romano descubierto en Baños de Valdearados durante la vendimia de 1972.

Sin embargo es en pleno medievo, concretamente entre los siglos X y XI, cuando esta relación se vuelve más relevante y se consolida coincidiendo con la fundación de los núcleos de población más importantes de la zona como San Esteban de Gormaz, Roa o Peñafiel.

En el siglo XIII, aparecen las primeras bodegas excavadas en el interior de algunas villas. El vino y los viñedos se convierten en parte fundamental del desarrollo cultural y económico de la Ribera; se incrementa la producción y se  comienza la exportación al resto de Castilla.

En el siglo XV, se crean las Ordenanzas de Castilla y León en las que se establecen medidas relativas al control de la producción, al comercio frente a vinos extranjeros y otras de carácter fiscal.

Auge, prosperidad, a veces declive (como durante los siglos XVII y XVIII), la historia de la Ribera del Duero ha ido paralela a la producción de vid que ha marcado el paisaje, la cultura, y su arquitectura.

Hoy, con las más modernas tecnologías para la elaboración del vino, el establecimiento del Reglamento de la Denominación de Origen Ribera del Duero, la puesta en marcha de nuevas prácticas de cultivo y la generalización de los métodos de crianza, la Ribera del Duero es sinónimo de calidad. Una calidad que, sin duda, también tiene fuertes raíces en nuestra historia.

Las tierras que se agrupan bajo esta denominaciones sitúan en la meseta norte y en la confluencia de cuatro provincias de la Comunidad Autónoma de Castilla-León. La franja vinícola del Alto Duero esta constituida por 60 municipios de Burgos, 19 de Valladolid, 6 de Soria y 4 de Segovia.

Desde 1982 la denominación de Origen Ribera del Duero garantiza la calidad de los vinos tintos y rosados de más de un centenar de bodegas repartidas los 89 municipios castellano-leoneses. El Consejo Regulador controla y avala desde la producción media de la uva, hasta la calidad de sus caldos, gracias a una identificación en las botellas, que ofrece una garantía reconocida desde hace años a nivel internacional. Así, un caldo amparado por el distintivo D.O. Ribera del Duero es un producto sujeto a unas estrictas normas de fomento y control de calidad que el Consejo Regulador va a promocionar bajo una imagen común de prestigio.